En este mes de febrero desde ECOSOL y PETJADES nos hemos desplazado para realizar el seguimiento del proyecto en el que 50 familias fueron beneficiarias, tanto de un establo acondicionado para vacas productoras de leche, como de la construcción de un biodigestor que les permite tener un suministro constante de biogás en la cocina de su vivienda.

También se quería dar paso a una segunda fase del proyecto (que nos demandaron la población participante desde su cooperativa CHANTANY) en la que se dotara a las familias de un tanque de agua de gran capacidad para su uso en el hogar, en los biodigestores , huerto, etc. Dado que , actualmente, la mayoría tiene que traer el agua del río (a 1 hora de distancia) o de pozos extremadamente profundos, esta fase supondría una gran mejora en su día a día.

Ha sido muy emocionante e intenso poder apreciar como un proyecto de cooperación al desarrollo puede tener una incidencia muy directa en la calidad de vida de las personas. Es realmente transformador sentir su franca y amable acogida, poder ver su dignidad serena, y su alegría constante expresada mediante sus cantos y bailes. Es gente trabajadora y sencilla, pero que habla de recuperar derechos, de desarrollo sostenible con el medioambiente y muy consciente de ser agentes de su propio desarrollo.