Con el lema “#SomComerçJust”, las organizaciones de Comercio Justo SETEM, Petjades, Ecosol, La Tenda de Tot el Món, Cáritas, Proyde, Oxfam Intermon y Solidaridad Internacional PV el 23 de diciembre de 2016, recuerdan a las personas consumidoras el impacto que tienen sus compras y recomiendan optar por alternativas responsables que garanticen los Derechos Humanos y laborales de quienes producen los artículos y que a su vez eviten la degradación del medio ambiente.

Los productos de Comercio Justo generan cambios muy positivos entre las personas que los realizan y en su entorno. Además de recibir un salario digno (e igualitario para productores y productoras), las personas trabajadoras desarrollan su actividad en condiciones adecuadas que no ponen en peligro su salud. Asimismo, en su fabricación no ha habido explotación infantil y los procesos de elaboración son respetuosos con el medio ambiente. Dentro de la red de Comercio Justo, la gama de artículos es variada: alimentación (café, chocolate, infusiones, bebidas, dulces navideños…) juguetes, complementos, cosmética natural, bisutería, menaje y textil de hogar, decoración o papelería. Los productos que se distribuyen en nuestro país proceden de 120 organizaciones de más de 30 países de América Latina, África y Asia y aseguran dignidad a 2 millones de personas productoras (Informe de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo 2016)